¿Quiénes Somos, y en qué creemos?






Conócenos

Roberto González

Maricarmen Romero


Roberto González y Maricarmen Romero son los fundadores de la Iglesia Manantiales, ubicada en el municipio de Boadilla del Monte (Madrid). Llevan involucrados en esta Iglesia más de 16 años, sirviendo con pasión y amor a los demás. Están casados desde hace más de 25 años, y tiene 4 hijos, todos ellos involucrados en el servicio de la iglesia.

Roberto tiene un refrescante y emergente ministerio profético, no sólo en España sino en otros países. Maricarmen es una pieza indispensable en la obra, por su trabajo, por su fuerza, espíritu de sacrificio y una entrega incondicional a los demás. Un gran equipo para impulsar y llevar adelante la obra de Dios en las Naciones.

Su deseo es que nuestra iglesia este compuesta por un pueblo que ame a Dios con todo su corazón. Familias y personas que entreguen su vida a Cristo y lleven este regalo de salvación a los que les rodean.

Un pueblo servicial, que ayude a los necesitados, que colabore con su Comunidad, y que trasmita los valores y creencias del cristianismo con su estilo de vida. Una Iglesia que ama a Dios, a la familia y a las personas.


HORARIOS

Martes de Estudio Bíblico, 20:00 hrs.
Miércoles de Mujeres, 10:00 hrs.

Jueves de Oración, 20:00 hrs.

Viernes de Adolescentes, 19:00 hrs.
Domingos. 11:00 hrs.

¿DÓNDE ESTAMOS?

Calle Valle Inclán, 4
Boadilla del Monte, Madrid
28660






NUESTRA MISIÓN

Nuestra misión se puede resumir en una Palabra: AMOR.


Amor Vertical | Amando a Dios:

Es como si trazamos una linea hacía arriba (metáfora), buscamos una relación directa con Dios…

 

Amor Horizontal | Sirviendo a los demás:

Haciendo referencia a la metáfora, podemos trazar una linea horizontal. Amando a nuestro prójimo.

 

Amor Exterior | Cambiando el mundo:

Siguiendo la Gran Comisión, “id y hacer discípulos por toda la tierra…”. Lo creemos y buscamos proclamar a Jesús…



La Iglesia debe ser un lugar de encuentro personal con Dios y con nuestra familia de la fe. Un lugar donde los niños experimenten el amor de Dios…

 

Somos una Iglesia Cristiana, donde desde el primer momento se busca un ambiente familiar y sano. Estamos por ti en este municipio para servirte y ayudarte en tus necesidades, colaborando en la obra social, restaurando vidas y esforzándonos por vivir el evangelio de Jesucristo, siendo sal y luz. En esta, tu casa, siempre serás bienvenido.

Queremos y deseamos ver vidas transformadas a través del amor de Cristo!Prof. Roberto González



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Valores:

Declaración de Fe


Doctrina

Como cristianos evangélicos, aceptamos la Revelación de Dios único en tres personas (Padre, Hijo y Espíritu Santo) dada en las Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento, y confesamos la fe histórica del Evangelio que se proclama en sus páginas. Afirmamos, por consiguiente, las doctrinas que consideramos decisivas para comprender la fe y que deben expresarse en amor, en el servicio cristiano práctico y en la proclamación del Evangelio:
1. La soberanía y la gracia de Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo en la creación, la providencia, la revelación y la redención.
2. La inspiración divina, plena y verbal de las Sagradas Escrituras en sus documentos originales y, por consiguiente, su credibilidad total y su suprema autoridad en todo lo que atañe a la fe y a la conducta.
3. La pecaminosidad y culpabilidad delante de Dios de toda persona consciente, que acarrea la ira de Dios y la condenación eterna.
4. La encarnación de Dios en Jesucristo, segunda persona de la Trinidad, el Hijo unigénito de Dios nacido virginalmente de Maria, cuyo sacrificio vicario constituye el único y suficiente fundamento de redención de la culpabilidad y del poder del pecado, así como de sus consecuencias eternas.
5. La justificación del pecador solamente por la gracia de Dios, por medio de la fe en Cristo, así como el arrepentimiento, la conversión y el nuevo nacimiento.
6. El bautismo en agua por inmersión para el creyente, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y la Santa Cena para la Iglesia.
7. La obra del Espíritu Santo, tercera persona de la Trinidad, que viene a hacer morada en el creyente regenerándole, ayudándole a apartarse del pecado, capacitándole para la obra cristiana y santificándole para la gloria de Dios, así como el deber y la responsabilidad personal de cada uno de los redimidos de obedecer a la Palabra de Dios y prácticar la santidad en actitud, pensamiento, palabra y conducta, siendo esto el fruto visible de su fe.
8. El bautismo en el Espíritu Santo para todos los creyentes, con las señales mencionadas en el Evangelio según San Marcos capítulo 16 versículos 17 y 18, y en Hechos de los Apóstoles capítulo 2.
9. La vigencia y actualidad de la manifestación de los dones del Espíritu Santo a través de los creyentes, según lo indica la Biblia en 1ª de Corintios capítulo 12 y otros textos.
10. La vigencia y actualidad de la sanidad divina basada en la obra redentora de Jesucristo, recibida por fe en El, así como los milagros, maravillas y hechos sobrenaturales obrados por el poder de Dios para gloria de su Nombre.
11. La vigencia y actualidad de los ministerios de apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, constituidos por Cristo y dados a la Iglesia para su edificación y buen funcionamiento, según Efesios 4, siendo función exclusiva de la Iglesia el reconocer dichos ministerios.
12. El sacerdocio de todos los creyentes, que en la unidad del Espíritu Santo, constituyen la Iglesia Universal, el Cuerpo del cual Cristo es la Cabeza, comprometidos por el mandamiento de su Señor a la proclamación del Evangelio en todo el mundo.
13. La Iglesia Local como manifestación visible de una parte del Cuerpo de Cristo, así como la necesidad y responsabilidad de cada creyente de integrarse e identificarse con la misma.
14. La esperanza del retorno visible de nuestro Señor Jesucristo, el arrebatamiento de la Iglesia, la resurrección de los muertos y la consumación del Reinado de Cristo en el milenio.
15. El Juicio final, en el que Cristo juzgará con justicia a los vivos y a los muertos dictaminando salvación eterna para unos y condenación eterna para otros, conforme a la Palabra de Dios.

Vida, economía y reuniones

Vida:
Vida devocional, Vida del Espíritu.

Economía:
Creemos en el diezmo y en las ofrendas como medio usado por Dios para bendecir nuestras vidas, sostener los obreros y desarrollar la misión.

Reunión Carismática:
En general buscamos unas reuniones inspiradoras, con un ambiente de espiritualidad contagiosa, de forma que sea una de nuestras señas de identidad más notables, haciendo un fuerte énfasis en:

La Alabanza y Adoración
La Predicación, que expone las Escrituras, forma, motiva, reta, y transforma la vida del que oye.
La Ministración del Espíritu. Damos lugar al ejercicio de los dones del Espíritu y a la ministración personal.
Lo profético. Entendemos que lo profético puede manifestarse de diversas formas a través de: la adoración, la oración, la predicación y la ministración audible a toda la congregación y a nivel personal.
El Amor. El culto es un lugar de encuentro de las familias, de los hermanos, de amigos. Hay tiempo para las relaciones.
Además de todo lo anteriormente explicado también creemos y practicamos otros principios necesarios para un desarrollo integral de la vida de la iglesia:
Somos una iglesia abierta al mover del Espíritu Santo.
Somos una iglesia con un ministerio integral a la familia.
Somos una iglesia que hacen discípulos.
Somos una iglesia que evangeliza, y como resultado de ello en la plantación de nuevas iglesias.
Somos una iglesia que, sin desvirtuar los principios bíblicos, se esfuerzan en adaptarse a la cultura autóctona a la cultura de cada generación y a la cultura del tiempo presente en la forma de expresar el Reino de Dios en la tierra.
Somos una iglesia comprometida socialmente.
Somos una iglesia que cree en las misiones y por esta creencia nos comprometemos dando para las misiones, yendo a las misiones, y orando por las misiones.
Practicamos las diversas formas de oración e intercesión que aparecen en la Biblia: Creemos en el poder de la oración, en sus diversas formas y manifestaciones, que invade lo imposible para transformar las circunstancias, para hacer retroceder las tinieblas y atar a los demonios, para mover la mano de Dios en la dirección de su voluntad.